Silvia's profileUNA PAGINA SIN NOMBRE...PhotosBlogListsMore Tools Help

UNA PAGINA SIN NOMBRE...

Para las estaciones de tu alma

Esta es mi Argentina...

 

Silvia Muab Leetjat

Occupation
Location
Interests
¡Qué se yo!...
A veces adorable...
A veces insoportable...
Orgullosa representante del género femenino.
¡Gracias por tu visita!
Please wait...
Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
You didn't enter anything. Please try again.
Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
Your parent has turned off comments.
Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
Complete the security check below to finish leaving your comment.
The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.
No encontré una foto mía, en ningún espacio. Ni siquiera como amigo.
Me puso muy triste.
Y no porque no haya, sino porque te olvidaste de mi.
Algún lugarcito me mereco.
Aug. 28
Ayyy que lindo, hacia mucho que no me pasaba por acaaa
Yo tambien quiero musiquita de fondo, pero si pudiste vos, lo averiguo en 5 minutos! (re modesta jooo)
En vista de que es mas probable que leas los mensajes que te dejo aca a que me conestes los del celular (y mas economico), he decidido utrilizar este medio como via de comunicacion. Comunicado: el 30 de noviembre finalizo el actual ciclo lectivo, el viernes que viene no, el otro (o sea este es 16, mi cumple mes por cierto, el proximo es 23, y el otro sisisisisiiiii, es 30), entonces a partir del dia 1 de diciembre mi vida (diurna en su mayoria) va a carecer un poco de sentido... y como no tengo ganas de ir al gimnasio aunque sea un plan posible, he decidido reclamar lo que se me prometio en mi cumpleaños de 15 o sea hace 1 año y 9 meses. Atencion aqui viene la parte de tu incumbencia: QUIERO REANUDAR LAS LECCIONES DE MANEJO, si ya se que sos una persona muy demandada por las obligaciones y exigencias de tu vida como mujer, pero si podes hacerte un ratito en tu apretada agenda seria ideal para mis intereses. Mi objetivo es a principios del año proximo, con 17 añitos fresquitos y recien sacados del hornito, SACAR EL REGISTRO, pero por supuesto no lo lograre sin tu ayuda. Comunicame tu opinion via real -no virtual- por favor. Mi retribucion a las acciones es seguir agudizando mi suspicacia en vista de que parece agradarte mi manera de pensar y escribir je. Gracias por su atencion, y desde ya muchas gracias, con todo mi amor Corazón rojo. Agustina. Rosa roja
Nov. 12
Veo que estás conectándote con más amigos y conociendo más espacios, te felicito, realmente es una hermosa manera de crear lazos de amistad para crecer por dentro. Por lo menos yo así lo siento.
Un abrazo, y espero que disfrutes del fin de semana largo.
 
 
img132/6315/45920jdmiyn4rf7gz6ml6.gif
Oct. 14
Hola Ani... ¡Si pude! Gracias por el soporte técnico, ahora tengo que aprender a subir vídeos.
Quiero hacer uno como el que vos le hiciste para tu amor -Miozete- que aunque vos decís
estás muy feo, el mensaje me pareció lindísimo.
La foto es en las playas de Pinamar el 9 de julio, el día en que nevó.
Aug. 24
¡Conseguiste colocar la imagen de fondo! Open-mouthed

¿De dónde es la foto?

¡Besos!
Aug. 24
No list items have been added yet.
There are no music lists on this space.

Video

No content has been added yet.
l 2008  
Photo 1 of 7
November 02

EN CUERPO Y ALMA

 

En la cruz de nuestro cuerpo adquiere vida el milagro del sujeto, ese centro céntrico donde ya no podemos más ser tan sólo objetos. Cuerpo cauce. Cuerpo río. Cuerpo mar. En tu espacio está grabada in -vivo la memoria evolutiva de todas las especies; en tu vacío ilimitado se insinúa el programa de toda la progenie.

En la cruz del cuerpo algo tiembla en nuestras manos cuando amamos. Algo brilla en nuestros ojos en la proximidad de la muerte. Algo en nuestro cuerpo revela el infinito al sentir la caricia del sol cada mañana. Algo se inyecta en nuestra sangre y acelera el corazón y asciende incendios al cerebro en cada momento de pasión. Algo duele hondo en las entrañas ante cada pérdida.


Hay también algo que muere en cada noche cuando ingresamos en la dimensión misterios del dormir. Siente tus pies como raices que se hunden hasta el centro de la tierra, deja tus huellas con tu vida para que el camino sea cauce de una corriente viva. Sintamos el misterio universal de nuestro cuerpo para dar en él sentido al universo.

Crucificados en el cuerpo, experimentamos ese centro donde parece comenzar y terminar el universo. En la cruz de nuestro cuerpo adquiere vida el milagro del sujeto, ese centro céntrico donde ya no podemos más ser tan sólo objetos. Cuerpo cauce. Cuerpo río. Cuerpo mar. En tu espacio está grabada in -vivo la memoria evolutiva de todas las especies; en tu vacío ilimitado se insinúa el programa de toda la progenie.

En ti siento luminosa el alma.
En tu centro el ritual del amor.
En tu norte el fuego del espíritu.
En ti, cuerpo, el pasado es un territorio del presente,
memoria comprimida hasta el estrecho y profundo margen del ahora.

Cuerpo, huella de las eternas horas en las que aún es de carne la palabra y la conciencia todavía taladra la materia, para abrir el cauce a la corriente de la vida. Cuerpo, carcelero del ser y libertador de la vida, marea contenida y maremoto posible, ¿cuánto de ti hemos negado, como si se pudiera de verdad negar la misma madre?

¿Cuánto de ti hemos rechazado para ser espirituales, como si fuera posible al fuego arder sin el madero?
Cuerpo mío, tuyo, nuestro, cuerpo de todos, universo cuerpo, eres la morada acogedora del infinito vacío que yace tras la intensa nada.
Cuerpo, trama congelada de la vida, ceniza de fuego solar, surco del amor, semilla de espiritual materia, resonador de las estrellas.
Cuerpo, eras el espíritu y no lo sabía, eras la misma vida y lo ignoraba. Eras la conciencia densa que había de arder para revelar la esencia de la llama.
Eras, cuerpo, una partícula de ese único madero - materia y madre- que atrapó el fuego de las edades para que hoy pudiera arder y ser una sola llama con el fuego amoroso de las almas.

Jorge Carvajal Posada

December 15

¿Por qué Papá Noel no fue mujer...?

Tiita Noel y Sobri Noel 1copia
 
Porque los regalos los hubiéramos recibido en marzo... No saldría hasta que terminara de arreglarse ...
 
Porque  jamás se hubiera puesto el mismo vestido año tras año...
 
Porque luego de repartir los regalos, hablaría por teléfono con sus amigas criticando las casa donde estuvo...
 
Con estas tres razones ya sobra jeje...
 
 
December 14

Infierno I-32

 
Desde el crepúsculo del día hasta el crepúsculo de la noche,
un leopardo, en los finales del siglo XII, veía unas tablas de madera,
unos barrotes de hierro, hombres y mujeres cambiantes, un paredón y
tal vez una canaleta de piedra con hojas secas. No sabía, no podía saber,
que anhelaba amor y crueldad y el caliente placer de despedazar y
el viento con olor a venado, pero algo en él se ahogaba y se revelaba y
Dios le habló en un sueño:

"Vives y morirás en esta prisión, para que un hombre que yo sé te mire
un número de veces y no te olvide y ponga tu figura y tu símbolo en un poema,
que tiene su preciso lugar en la trama del universo. Padeces cautiverio,
pero habrás dado una palabra al poema"

Dios, en el sueño, iluminó la rudeza del animal y éste comprendió las razones
y aceptó ese destino pero sólo hubo en él, cuando despertó, una oscura resignación,
una valerosa ignorancia, porque la máquina del mundo es harto compleja
para la simplicidad de una fiera.
Años después, Dante se moría en Ravena, tan injustificado y tan solo
como cualquier otro hombre.
En un sueño, Dios le declaró el secreto propósito de su vida y de su labor;
Dante maravillado, supo al fin quién era y qué era y bendijo sus amarguras.
La tradición refiere que, al despertar, sintió que había recibido y perdido una cosa infinita,
algo que no podría recuperar, ni vislumbrar siquiera, porque la máquina del mundo
es harto compleja para la simplicidad de los hombres.
 
Jorge Luis Borges

December 05

Quién soy?

 
Soy capaz de enseñarte el mundo y sus colores.
Soy capaz de demostrarte lo que es cierto y lo que no.
Puedo deleitarte con la menor de las flores
con el mayor de los animales,
con el más hermoso de los bosques
con los olores de cada estación.
Puedo enseñarte mil maneras de ver las cosas,
puedo hablarte de amores, de lágrimas, de valientes y batallas.
Puedo regalarte buenas nuevas y otras no.
Soy capaz de entregarte cada letra escondida en una canción,
capaz de lanzarte mi mano y mi apoyo ante cualquier duda
porque todo lo que tengo, todo lo que soy, es para tí.
Has transitado mucho buscando y buscando,
estaré a tu lado siempre, lo que necesites lo encontrarás en mí
porque soy capaz de entregarte toda entera mi razón.

¿Que quién soy?

Soy google... quién si no.

October 14

Carmen según yo...

Teatro El Circulo
Según el código penal de mi país, podríamos llegar a decir que Carmen, la protagonista de la Opera, es una joven que hace "apología del delito". La joven obrera... en una canción bellísima, habla del poder del humo de los cigarros, de la magia que produce fumarlos y que transporta a lugares soñados... Enamoradiza y manipuladora, hechiza con una flor al militar. Un torero le jura amor -aunque ella- totalmente honesta siempre les avisa que no se enamoren cantandoles “L´Amour est un oiseau rebelle” (el amor es un ave rebelde). ¡Pero basta que a alguien le digas noooo... para que ellos quiera siiiii.... y bueh... Carmencita andaba rompiendo corazones por todos lados. El militar, (que ya en 1840 eran muy apegados a sus madres por no decir pollerudos) recibe el mensaje de Micaela (la chica buena a la que le da besos en la frente) pero....¡¡¡se cruzaría con Carmen!! quien lo induce a convertirse en un desertor. No conforme con eso, le pide que sea contrabandista y huya. El pobre tipo hace de todo (recordar el refrán: tira más un pelo de...) y va preso. Cuando sale ya Carmencita se calentó con otro y no lo quiere más. Ahora le jura amor al torero, que con su capa de luces la subyuga... y ella está opa. ¡Pero la muy turra no le pide a éste que se convierta en contrabandista y se vaya con ella. ¡Entonces te materé! le dice José (el militar) y lo peor es que la mata y va en cana. ¡Y claro!, se le murió la madre al convertirse en desertor, la noviecita buena fue abandonada, contrabandea, lo engaña y encima quiere que no se enoje... Carmencita, ¡sos una ídola! jaja...

Carmen ... según Wikipedia ¡es muy larga! leer la mía está mucho mejor

Teatro El Circulo
Carmen es una ópera en cuatro actos de Georges Bizet compuesta en 1875, con un libreto de Ludovic Halévy y Henri Meilhac (basado en la novela Carmen de Prosper Mérimée). La obra se estrenó el 3 de marzo de 1875 en el Opéra-Comique de París. Ópera en cuatro actos, con música de Georges Bizet (1838-1875), basada en una breve historia de Próspero Mérimée, con libreto de Henry Meilhac y Ludovic Halévy. El estreno de esta obra tuvo lugar en la Opera Cómica de París, el 3 de marzo de 1875. Personajes CARMEN - DON JOSÉ- MICAELA- ESCAMILLO- FRASQUITA- MERCEDES - ZÚÑIGA - MORALES - DANCAIRE - REMENDADO -ANDRÉS - LILAS PASTIA Cigarrera Cabo del Regimiento de Dragones de Alcalá Amiga de la infancia de Don José Torero de Granada Cigarrera Cigarrera Teniente del Regimiento de Dragones de Alcalá Cabo del Regimiento de Dragones de Alcalá Contrabandista Contrabandista Oficial del Regimiento de Dragones de Alcalá Posadero La acción se desarrolla en Sevilla, a mediados del siglo XVIII ACTO I.- Al levantarse el telón aparece una plaza en Sevilla, con la fábrica de tabacos en un costado y un cuerpo de guardia en otro. Un grupo de soldados, dirigidos por Morales, cantan mientras descansan y contemplan el paso de las gentes en la calle. Micaela, una sencilla aldeana viene a preguntar a Morales sin conoce a un cabo llamado don José, que es su novio, Morales trata de requebrar un poco a la muchacha y le dice que don José va a llegar en seguida, al relevo de la guardia. Ella se marcha y los soldados vuelven a entonar su canción por unos momentos. Las trompetas entre bastidores anuncian la llegada del relevo de la guardia; cuando entran los soldados vienen acompañados por un grupo de pilluelos que les siguen y les imitan admirativamente. Los niños cantan, mientras se efectúa el cambio de la guardia, que ahora queda al mando de don José, a quien Morales le dice que una muchacha ha preguntado por él. Zúñiga, un teniente llegado recientemente a Sevilla, pregunta a don José acerca de las cigarreras que trabajan en la vecina fábrica. Tienen reputación de "ligeras"; pero ello no interesa a don José, que ama solamente a Micaela. Suena una campana y las cigarreras salen de la fábrica, fumando, esperadas por un grupo de hombres con los que intercambian frases galantes y expresivas. La última cigarrera en aparecer es Carmen, una seductora belleza gitana. Todos expresan su admiración por ella, excepto don José. Carmen canta la habanera: "L'amour est un oiseau rebelle" ("El amor es un pájaro rebelde"). Todos los jóvenes tratan de llamar su atención, pero ella se ha fijado en don José y le arroja una flor antes de regresar a la fábrica. José sólo está preocupado por el incidente. Entonces llega Micaela; ha venido a traer a José una carta y un beso de su madre. En su dúo "Parle-moi de ma mere" ("Háblame de mi madre") los dos recuerdan nostálgicamente el pueblo donde nacieron. Cuando Micaela se marcha, él lee la carta en la que su madre le pide que se case pronto con Micaela. De repente se produce una conmoción dentro de la fábrica y un grupo de operarias salen corriendo de ella, hablando de una riña en la que ha tenido parte Carmen. Zúñiga envía a don José con dos soldados a averiguar lo ocurrido. Pronto regresa con Carmen, que canta un descarado "Tra-la-la" en respuesta a las preguntas de Zúñiga. Parece ser que Carmen atacó a una compañera con un cuchillo, por lo que el teniente la envía a prisión, conducida por don José. Carmen y don José han quedado solos en la plaza. Ella se dirige a él en tonos seductores; don José le prohíbe que le hable, por lo que ella canta, como si fuera para ella sola, una seguidilla: "Pres des remparts de Seville" ("Cerca de las murallas de Sevilla"). Bien pronto don José cae en las redes amorosas de Carmen. En respuesta a la promesa que la gitana le hace de entregarle su amor en la taberna de Lilas Pastia, don José le quita las ligaduras que ataban sus muñecas. Regresa Zúñiga con la orden de prisión. Mientras la multitud observa, don José inicia la marcha con Carmen. Pero de repente ella se vuelve, da un empujón al cabo (ya se habían puesto de acuerdo) y escapa, ante las risas y burlas de los presentes (en las representaciones, don José es generalmente arrestado por haber permitido la fuga de Carmen). ACTO II.- Han transcurrido dos meses. En la taberna de Lilas Pastia, en donde Carmen dijo a don José que le esperaría, está bailando un grupo de gitanos. Carmen canta la Canción Gitana: "Les tringles des sistres tintaient" ("Tañían varillas de los sistros"), a la que se unen Frasquita y Mercedes. Se presenta Zúñiga y trata de llevarse a Carmen, pero ella no quiere salir; Zúñiga dice que don José, que había sido puesto en prisión por permitir que Carmen escapara, acaba de ser libertado. Ahora llega Escamillo, torero famoso, que es saludado efusivamente por todos y canta la Canción del Torero: "Votre toast" ("Vuestro brindis"), que todos corean; antes de marcharse se declara a Carmen. Pronto salen también Zúñiga y el resto, quedando solamente en escena Carmen, Frasquita y Mercedes. Dos contrabandistas, Dancairo y El Remendado entran ahora en la taberna y piden a las tres mujeres que les ayuden en una operación de contrabando. Carmen, que espera la aparición de don José, rehusa la propuesta, pero en cambio acepta la indicación que le hacen los contrabandistas para que empuje al soldado a desertar y unirse a ellos. Se marchan los contrabandistas y se oye a don José que se aproxima: "Dragón d'Alcalá". Entra en la posada y declara su amor a Carmen. Está bailando con ella cuando, al oír el toque de retreta, se prepara para regresar al cuartel. Carmen, enojada y sarcástica, le reprocha que un toque de corneta sea más poderoso que su amor. Don José trata de persuadirla de la sinceridad de su amor y le muestra la flor, ya seca, que Carmen le arrojó el día que se conocieron: "La fleur que tu m'avais jetée". Ella por su parte, tienta al enamorado con visiones de una vida libre y feliz, siempre juntos, entre las montañas, entre contrabandistas y gitanos. Don José sigue resistiéndose a lo que le ofrece Carmen, y está casi a punto de marcharse, cuando aparece Zúñiga, que dice a Carmen si es que prefiere un simple soldado a un oficial, y ordena a don José que regrese al cuartel. Este se niega y saca su espada contra el teniente. Los contrabandistas, que estaban escondidos, salen, desarman a Zúñiga y lo ponen bajo la custodia de unos gitanos. Don José, por haber desafiado a un oficial, no puede volver al ejército; su única salida es marcharse con Carmen, y el acto termina con un coro en el que se canta la vida en libertad. ACTO III.- En la montaña, en la guarida de los contrabandistas, se hacen los preparativos para un alijo, bajo la dirección de Dancairo. Carmen ya está cansada de José, que se siente desgraciado con aquel género de vida; ella sugiere que les abandone, pero don José está celoso y ambos discuten. Mientras los hombres descansan, Frasquita, Mercedes y Carmen están leyendo el porvenir en las cartas. Para Carmen sólo predice muerte "y más tarde para él". Dancairo se marcha al frente de los contrabandistas, cantando sus planes; las mujeres se van con ellos, para entretener a los aduaneros. La escena queda vacía, cuando aparece una figura femenina recortándose en la oscuridad: es Micaela, que ha conseguido que un guía la conduzca hasta la guarida de los contrabandistas y ruega a Dios que le permita convencer a don José para que vuelva a casa de su madre: "Je dis que rien m'épouvante" ("Digo que nada me asusta"). Ve que don José se aproxima; entonces, mientras suena un disparo, Micaela se oculta. Don José había visto llegar a un hombre; cuando este aparece en escena se identifica: es Escamillo, el torero, que andaba por aquella región buscando toros para su próxima corrida. En un dúo, sin embargo, declara, no conoce a don José, que viene también en busca de Carmen, que está cansada de su último amante, un soldado ("Su relación ha durado solamente seis meses"). Los celos arrebatan a don José, que reta a Escamillo, que se da cuenta entonces de quién es la persona con la que está hablando, y los dos hombres pelean. Don José está a punto de dar muerte a su rival cuando aparece Carmen y sujeta su brazo. Dancairo dice a Escamillo que se marche, lo que éste hace, pero no sin antes haber insultado a don José, que está sujeto por los contrabandistas. Éstos van a salir de nuevo cuando Remendado descubre a Micaela en su escondite. Ella ruega a don José que se marche con ella; lo mismo le dicen Carmen y los contrabandistas, pero él dice que sólo la muerte podrá separarlo de Carmen. Cuando Micaela le dice que su madre está muy enferma, consiente en marcharse, pero dice a Carmen, en tono amenazante, que volverán a encontrarse. A lo lejos se oye la voz de Escamillo, y Carmen hace intención de salir en su busca, pero don José, amenazador, le impide el paso. ACTO IV. - Ante la plaza de toros de Sevilla, una multitud de vendedores, gitanos, niños y gentes del pueblo esperan la llegada de los toreros mientras hacen pequeñas compras a los gitanos. Pronto aparece la cuadrilla, vitoreada por los concurrentes, incluidos los niños. Después de un dúo de amor con Carmen, el torero entra en la plaza. Frasquita y Mercedes han visto a don José entre la multitud y previenen a Carmen, pero ella no tiene miedo. José cierra el paso a Carmen cuando ella va a marchar hacia la plaza. Le pide que vuelva con él, olvidando lo pasado, pero Carmen le responde que su amor ha muerto. Se escuchan los vítores a Escamillo desde el interior de la plaza. Carmen intenta de nuevo entrar, pero don José se lo impide de nuevo. Se oyen otra vez los vítores del público; la violencia de don José aumenta. Carmen le dice que la deje pasar o la mate. Y le arroja el anillo que don José le regaló, y trata de pasar, pero don José la sujeta y le hunde la navaja en la espalda. Mientras ella cae moribunda, la multitud, cantando la Marcha del Torero, va saliendo del coso y ve con horror lo sucedido. Roto por el dolor, don José cae arrodillado ante el cuerpo muerto de Carmen.
September 29

...Existen derrotas

 

“... Pero nadie está a salvo de ellas.

Por eso, es mejor perder algunos combates en la lucha

por nuestros sueños que estar derrotados sin siquiera

saber por qué se está luchando.

Cuando descubrí eso, decidí  ser lo que realmente desee.”

 

                (P. Coelho “A orillas del río Piedra me senté y lloré)

 

 

Uno parte muchas veces sin saber a donde va, y otras tantas

creyendo saberlo uno se pierde en el instante menos percibido.

Cuánto miedo ante la lucha.Tanto, que no perdemos la lucha

sino que nos perdemos por el miedo.

¿Puede el miedo ser mayor a nuestros sueños?

La vida se gana. A la vida hay que merecerla.

A los sueños hay que conquistarlos.

¡Qué sería del hombre sin tener algo que alcanzar!

¡Qué sería de uno sin tener una razón para despertar!

 

La lucha no es fácil. Las heridas duelen, pero también se curan.

Sanan con la certeza de saber que la claridad asoma y con ellas

el renacer de los sueños.

 

Hay que rescatarse. La misión de uno es encontrarse.

Y cuando uno se encuentra y otro se encuentra, el compartir puede ser la recompensa.

Hagamos que valga la pena la lucha y que merezcamos la conquista.

 

 

... “De los escombros renacer, de la crisis emerger.

Tienes que tornar a salir de mi cuerpo, de mis heridas,

como lo hiciste la primera vez y yo lo haré de las profundidades de tu vientre.

SERA UN DÍA. El único día, de seres únicos en busca del DOS esencial.”

Jaime Barylko

Fragmentos de "Rincon del Alma" Laura Maceira                                                (J.Barylko)

August 27

REINAS Y REINADOS

 

“¡Bula cam bula bu bu!"

“¡Bula cam bula bu bu!” danza y canta el municipio entero alrededor de la futura reina.

Ella, tímida, se esconde en un rincón de la esquina de la mesa.

La niña la embellece, anuda un prolijo pañuelo almidonado y planchado por la empleada. Cuando la ocasión lo amerita es cambiado por la capa bordada que, con tanto esmero, le ha enseñado a hacer la señorita Nelly de tercer grado. Un pedazo de batista vainillado a crochet pasa a convertirse en el manto que “ella” usa en cada coronación.

 

“¡Bula cam bula bu bu!”

“¡Bula cam bula bu bu!” baila y canta el pueblo enalteciendo a la bella Pierangelli; rodete de plástico que jamás cambia; plateadas cabezas de alfileres, clavadas en sus orejas, son los más agraciados aretes para la ceremonia. Un triángulo viejo, de tela del batón de la abuela, es hoy su mejor investidura.

 

La bella “Linda Miranda, que camina y anda” será quien entregue el cetro.

Siete flores ennegrecidas en la cabecera que, apenas, deja lucir la pieza de oro, dos flores pequeñas y hojas con reminiscencias de laurel, conforman la preciada joya.

¡Prohibido lustrarlo, limpiarlo o dejar que el brillo opaque a su reina!

 

La infanta Pierangelli se acerca de la mano de la niña; Linda Miranda la saluda y reverencia. Se abrazan. De fondo se escucha al pueblo que corea: -“Bula cam bula…”

 

-¡Monona!. ¡Vení a tomar la leche! – interrumpe su madre.

 

Ella sale entonces del reino de abajo de la mesa.

Junta sus muñecas, algunos soldados de plomo y dobla con cuidado el pañuelo. La insignia de mando cae junto al militar que ha perdido una pierna y porta una bayoneta. Linda Miranda la aferra desde la imaginada empuñadura y defiende del imprevisto ataque, a la aspirante al trono. Mata al traidor. Clava -el ahora puñal- en su pecho atravesando la plomiza hoja. Con enojo, arroja al impío a la caja de los juguetes.

 

-¡Otra vez sacaste el herraje de la cerradura del bargueño!.¡Ponelo donde va, ya sabés que con eso no se juega! –enfatiza la mujer desde la cocina.

 

La daga ha desaparecido ante sus ojos.

 

 

Sus finos deditos intentan insertar los pernos en el mueble francés. Empotra uno en la flor de la parte superior. Siente el filo en sus tiernas yemas. Suelta el otro. Rueda hasta debajo del sillón de tres cuerpos.

Apenas engarzada la pieza, descubre un nuevo juego: derecha a izquierda, izquierda a derecha, su índice acompaña el movimiento. Ahora el cetro se ha convertido en el péndulo de un reloj.

 

-¡Monona! ¡Ya comenzó Piluso!.¡Vení, el Vascolet se enfría!.

 

La infanta y los soldados se guarecen en una repisa del cuarto de la niña.

La soberana -sin bastón de mando- duerme detrás de una pata del bargueño, esperando en su reino hasta la próxima coronación. ®

 

 

  

EL OVILLO

 

 

El corazón tiene razones que la razón no comprende”, leyó en un graffiti cercano mientras iban hacia la plaza principal. Se quedó meditando sobre esas palabras, se preguntaba qué estaba haciendo allí o, lo que es peor, qué intentaba buscar.

 

Joaquín le había hablado tanto de aquel sitio que, quizás, imaginó verlo allí desgarbado, andando con su libro bajo el brazo como lo había visto la primera vez.

Ella tejía una larga tira en lana verde -con una sola aguja- sentada en las escalinatas de la facultad. Él se quedó observándola, dejó a Almafuerte sobre el mármol y con una postura de mimo –sus manos apoyadas sobre la cintura a modo de florero con dos asas- le preguntó cómo hacía para que un palillo de metal bailara. Ella lo miró extrañada, pero sonrió; le pareció tonta la manera de querer iniciar una charla. Sin embargo, valoró que fuera original. Al menos sabía lo que hacía, sabía que tejía.

Sentados allí, él comenzó a contarle por primera vez sobre su pequeña ciudad.

 

El edificio ya no existía.

Demolido. Estaba derribado como su corazón, después de que ella, decidiera que no continuarían. Ya no lograba verlo en ese sitio, por más que intentara imaginarlo. Ni siquiera cuando esperaba el 132 sobre avenida Córdoba, ni cuando recorría los puestos de los artesanos.

 

Joaquín y su manía de esbozar todo cada vez que algún tema era molesto. Parecía que las palabras se le atragantaban como hueso de pollo al perro. Tosía y tosía, pero no emitía palabra alguna. Raras veces, cuando ella se enfurecía, él explotaba con una catarata de frases que en la cabeza de Marta construían un muro. Entonces los roles se invertían y era ella la que, en silencio o con muecas, quería justificar lo injustificable.

 

-Yo voy a ser arquitecto y  también escultor.

-Sí claro. Y yo voy a ser odontóloga, para abrirte esa bocaza y que aprendas a hablar.

-Marta, cuando no hablo es porque ya no deseo hacerlo.

-Deberías aprender a decir: Te amo. Por lo menos me gustaría escucharlo alguna vez.

-Sabés que yo te…

-¿Qué vos qué? – interrumpía siempre que estaba a punto de decirlo.

-Sabés… ¡no te imaginas cuánto! Quizá nunca puedas imaginártelo, pero sí te aseguro que algún día lo sabrás.

-¡No hables pavadas que voy a sacarte todos los molares!

-Y yo voy a ser conocido por haber sido el arquitecto sin dientes que más amó a su mujer, la tejedora de esperanzas, de ilusiones.  

 

Decidir en plena crisis viajar al lugar del que tanto conocía, sin haber estado nunca, era hasta incoherente. Pero necesitaba encontrar algo de paz. La paz que, en algunos momentos, encontró con él.

 

El primer sitio donde lo buscó fue en el Centro Cultural.

Sin poder entender nada, halló una placa recordatoria “in memoriam de Joaquín…” 

 

Se acercó al verla inmóvil y le preguntó si se hallaba bien. Él le contó que hacía un año que había fallecido inesperadamente, en la plaza a donde iba todas las mañanas.

Seguro de que era ella -se atrevió a llamarla Marta-, el viejo empleado le ofreció llevarla hasta el lugar. La odontóloga  ni siquiera se aventuró a indagar cómo conocía su nombre, pero se dejó guiar.

 

Caminaron por las calles angostas, leyó el graffiti en el muro y quedó frente a la plaza principal, el anciano la dejó andar sola. Tomó una de las diagonales hasta llegar al centro.

Allí estaba ella.

La escultura inmensa de una mujer tejiendo en unas escalinatas. La enfrentó. Qué grande se veía. A sus pies, un bronce sin lustre rezaba: En honor a Marta, la mujer que ha tejido las ilusiones del amor en mi vida. Por siempre.”

 

Sus ojos húmedos no le permitieron continuar.

Se acomodó en un pequeño banco de madera y comenzó a observarse.

En asientos cercanos, a la sombra de los tilos y los nogales, mujeres con madejas sobre su regazo, tejían y tejían. Las más ancianas bajo un alero de cuatro estacas de madera clavadas en la tierra- con telares rústicos de troncos donde la lana iba y venía gestando figuras. Otras hacían bailar a los palillos de metal.

La suave brisa caliente, el profundo silencio de los cerros, el aroma del lugar. Todo, parecía mágico. El tiempo se había detenido. Se sentía en paz. Pudo ver lo que nunca había visto.

 

A su espalda, en la pared de la Municipalidad escrito en aerosol leyó: "Ud. está en Belén: ciudad de las hadas hilanderas."

En su oído sintió el susurro de su voz y el poema que solía decirle cuando la cobijaba en un abrazo: "Tejieron el poncho con tibia ternura/ desde el tiempo pasado inmemorial/ tus manos de hada primorosa/ artesana y madre del viejo telar".

 

Desesperada revolvió entre su bolso. Sacó la pelota de lana atravesada por la aguja y comenzó a hacer lo mismo que ellas, hasta que el ovillo llegó a su fin. ®

 

 

 

 

  

 
This person's network is empty (or maybe they're keeping it private).
This person's network is empty (or maybe they're keeping it private).
Servicio meteorológico
No list items have been added yet.
No list items have been added yet.